fuente: mercadoynegocios.net
Las estafas siempre han existido, y
siempre existirán, porque su origen no está en un modelo de negocios,
sino en un problema moral. Bernard Madoff estafó a los mejores
inversores de Wall Street, así como algún mercader griego debió estafar a
Socrates con aceitunas podridas. Pero, ¿cómo es posible que tantas
personas se dejen engañar? ¿Por qué alguien le daría su plata al
príncipe nigeriano?
Puede haber muchas razones, tales como
el exceso de confianza, la avaricia o la presión social, pero lo que es
seguro es que muchos ignoran las señales de advertencia. Hasta los
mejores inversores pueden ser engañados con una buena presentación de
negocios. Por eso, aquí les dejo algunas señales que siempre tienen que
observar si les piden invertir en un negocio.
1. Increíbles ganancias, en corto tiempo, con riesgo mínimo.
Si les presentan el negocio diciéndoles
que está garantizada la recuperación de la inversión sin riesgo a
perderla, tengan mucho cuidado. El retorno de inversión y el riesgo
siempre van de la mano, no hay uno sin otro. El riesgo puede ser la
fluctuación imprevista del mercado o su propia falta de impulsar su
negocio, pero tiene que haber riesgo. No existe la “inversión de riesgo
cero”.
2. Presión para invertir.
Si no inviertes hoy, será demasiado
tarde. En mi opinión, si no les dan unos días para poder pensarlo, algo
tiene que estar mal. Nadie debe tomar una decisión financiera sin la
diligencia apropiada. Usar la presión como motivador es una señal común y
clara de posible estafa; porque los estafadores saben bien que si les
dan tiempo para investigar, no caerán. Cualquier inversión debe ser
evaluada con la cabeza fría y con el tiempo que consideren necesario.
3. Consejos de un extraño.
No estoy seguro de por qué alguien
quisiera tomar consejos de inversión de un extraño. Ellos no los
conocen, no saben nada sobre ustedes, ni sobre sus expectativas. Yo no
dejaría que un extraño me dé consejos sobre mi futuro profesional o
sobre mi plan de salud. Si el extraño es una persona reconocida es
normal que puedan confiar más, pero igual siempre tienen que estar
atentos a quién les ofrece una inversión. Recuerden que Madoff también
era muy conocido.
4. El “dato” interno.
Si alguien les ofrece información
interna sobre una empresa tengan cuidado. No solo puede ser el argumento
para convencerlos, sino que en la mayoría de países está prohibido
aprovecharse de información privilegiada; es decir, información
no-pública. Además, el truco del dato interno suele estar acompañado del
argumento “tu contacto soy yo”, en el que se limita el contacto del
inversor con la supuesta empresa.
5. Falta de información.
Si un negocio es legítimo, tiene que
poder ofrecerles toda la documentación legal exigible. Tienen que poder
revisar su registro público, plan de negocios y documentos financieros
pertinentes. De lo contrario, les recomiendo que eviten invertir.
Que algunas de estas señales estén
presentes no hace que el negocio sea un fraude, pero sí son datos que
tienen que tomar en cuenta y que facilitarán descartar o no una
inversión.
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